Paleo
clase
ArqueoPinto
La Prehistoria en Dibujos. Animales
Primero tenían que cazarlos siempre y se movían de un sitio a otro, luego los domesticaron y ya se quedaron quietos
Eran tigres con dientes grandes y se comían a los hombres
Con los ciervos hacían trajes, y se comían la carne y agujas con los huesos
También pescaban porque se han encontrado anzuelo y espinas
Cazaban pájaros para hacer flautas con los huesos y eran flautas como las de ahora
Caballos, bisontes y cabras y lo podemos ver en las pinturas rupestres de las cuevas
Luego hizo mucho frío y los elefantes y los rinocerontes eran con el pelo largo
Nos ha dicho un profesor de arqueología que en Madrid vivían hipopótamos y ciervos gigantes
Peces
Uro
Bisonte
Elefantes
Aguila
Dientes de sable
Caballo
Cabras
Aves
Animal doméstico
Carnívoros
Una manada

El registro arqueológico es muy rico en restos de fauna. Algunas especies fueron cazadas o simplemente consumidas (carroñeo) por el hombre prehistorico, como los ciervos, los caballos o los rinocerontes. Lo sabemos porque en la superficie de los huesos de aquellos animales que fueron consumidos, encontramos marcas de corte y evidencias de fuego, es decir, además de ser diseccionados con herramientas de piedra, algunos fueron cocinados (en momentos más avanzados. Ver alimentación). Los restos de otros animales se utilizaron para elaborar objetos como bramaderas, silbatos, agujas, arpones, colgantes, botones, bolsos, vestimenta e incluso flautas, como la que se expone en el museo de Altamira, confeccionada con el húmero de un buitre negro. Pero además se han encontrado otras marcas, como las que aparecieron en las cabezas de dos australopitecos de hace tres millones de años que indican fueron devorados por un águila y cierta especie de leopardo. Otra fuente de información son las pinturas rupestres. En ellas se encuentran representaciones de carnívoros, hervíboros, peces, aves, reptiles e incluso insectos.
Al igual que los humanos, la fauna actual tiene sus antepasados. Por ejemplo, el toro de lidia desciende del Bos primigenius o Uro, un enorme toro con la cabeza dos veces más grande que el actual, o el Elephas antiquus, antepasado del elefante asiático, cuyas defensas llegaron a medir casi cinco metros. Otras especies se han extinguido como el megacero, un gran ciervo con una cornamento de más de cuatro metros de punta a punta. Por cierto, todos estos vivieron aquí, en Madrid ¿te lo imaginas?